viernes, 24 de abril de 2009

Con una L pintada en la Frente

Con una "ele" pintada en la frente estoy sentada en una banca frente al Hall Universitario, y no es una L de amor, ni de linda, ni de lombriz, ni de logrado
Estoy esperando que llegue mi mamá, mientras me tomo una bebida en lata y me como un "pingüino".
Me quedé sin forma de volver a mi casa, hace un par de horas perdí mi pase, mi credencial y mi carné, ahora nadie sabe si yo realmente soy yo.

domingo, 12 de abril de 2009

Leyenda del “conejo de Pascua”


Me puse parvularia para mis cosas, aquí dejo el cuento sobre el conejito de pascua.

Cuenta esta leyenda que, cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, dentro de la cueva había un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.

El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato viéndolo; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.

Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo.

Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.

viernes, 3 de abril de 2009

Urgenciaa!!!

Solicito de urgencia máxima un cambio, y en todoo!!!
Es que en verdad me hace falta ver caras nuevas, hace años que en la tele y en el mundo sigo viendo a la misma gente. Sigo viendo a Piñera, Frey, Lagos y Lavin en la política, por no nombrar a tantos otros que están hace mucho más y que son los unicos que se candidatean constantemente para todo.... TODO.
Desde que tengo memoria veo en las teleserias a la Carolina Arregui, a Bodenhofer, a la Izquierdo, al Pancho Reyes, a la Claudia Di Girólamo y a otros, y practicamente en los mismos papeles.
Necesito caras nuevas de la política, el periodismo, el deporte, el teatro, la televisión, ¿ de qué sirve seguir probando siempre se lo mismo? al final aburre un poco, hostiga, y pierde la gracia.
Traigamos gente nueva, rostros jóvenes, que cambien nuestra imagen país.
y YA! lo dije y qué!

viernes, 30 de enero de 2009

Bolsitas Ziploc

En mi casa son comunes, bastante comunes, las bolsitas ziploc, mi mamá las usa para guardar todo, no sólo comida como sale en la tele, guarda la cámara de fotos, lápices, papelitos y cualquier cachureo que esté volando por ahí.
Es que se supone que mantienen las cosas en buen estado, la comida no se pudre, la cámara no se ensucia, los lápices no se pierden y los papeles no se olvidan. ¿y si existieran bolsitas ziploc para los momentos, para las palabras, gestos, personas?, podríamos guardar los momentos lindos de la vida, que por más cotidianos que parezcan llenan nuestras vidas de alegría. Guardar por ejemplo la primera mirada, la primera sonrisa, el primer beso, un te quiero, un abrazo, etc. y después de pasado el tiempo, traerlos al presente sin que su imagen o su sensación se haya desteñido, y sentirlos como la primera vez que llegaron.
Pero hasta ahora las bolsitas ziploc de mi mamá solo sirven para cosas y no momentos ni personas, ni gestos ni palabras.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Pilates

Hace un poco menos de un mes voy a clases de pilates en el polideportivo de Ñuñoa, varasamente porque no pago nada, y tampoco pienso hacerlo, en fin...
Junto con mi hermana somos las "jovencillas" de las clases, pero a pesar de ello, hay abuelitas que se toman en serio esto de hacer ejercicio.
Hay algunas que llegan con su colchoneta personal, o a falta de esto una toalla para no dejar las colchonetas transpiradas, y su buen buso.
Pero al llegar no se sientan como yo a esperar que empiece la clase... nooo!!!, se ponen a elongar, a hacer los ejercicios de la clase anterior, o al menos intentar hacer algo parecido, son cuaticas.
Comienza la clase, llega la profe, una señora cincuentona, regia... de un físico que se lo quisiera cualquiera, y con una voz de niña de 10 años, bailarina de toda la vida, kinesiologa y profesora de pilates, seca... Y obvio, le salen todos los ejercicios que hace, yo hago el intento, pero hay señoras que NADA, a pesar de sus elongaciones y cosas... NADA...
En fin, me caen bien las abuelitas, son las típicas abuelitas choras que carreteaban en la Kamasu, y que van a viajes del SERNATUR, son topisimas. Cuando viejita, quiero ser como ellas.

martes, 16 de diciembre de 2008

De regreso

Extrañaba escribir aquí, pero no sabía qué decir, y de hecho aun no lo sé, pero me gusta sentir que estoy escribiendo en mi blog.

Hay momento en que sólo quiero huir, y alejarme de todo y de todos, pero hay algo que me tira, y me obliga a seguir aquí, a seguir escuchando cuando me hablas de ella, a seguir escuchando tus falsas ilusiones, a seguir creyendo que algún día me visitaras, y podré conocer esa felicidad.
Pero aquí nada es verdad y todo es mentira, no debo esperar nada de ti, ni de nadie, ni si quiera de mi misma, es mejor tomar mis cosas, seguir mi camino y no mirar hacia atrás.
Falta cada vez menos para escapar de aquí y de ti,
será para mejor, ¿verdad?

wea depresiva... así no soy yo... pero necesitaba escribir algo depresivo

domingo, 26 de octubre de 2008

Balada del mal genio

Hay días en que siento una desgana

de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse.
Y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo el indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros.
Días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno.
Bah, tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de un jabón perfumado.
Y aquello si era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada solo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.

Mario Benedetti